¿Cuáles son las etapas de ejecución de un proyecto
de obra civil?
Los proyectos de obra civil se caracterizan por su complejidad. Como suponen el diseño y la construcción de grandes
estructuras, edificios, avenidas, puentes, ferrocarriles y en general
megaobras, las etapas previas suelen ser costosas y requieren de tiempos
que a veces son mayores incluso que los de la fase de ejecución. Visto
desde una perspectiva genérica, es decir, aplicable a cualquier tipo de
iniciativa, las fases de un proyecto de obra civil son:
a) Diseño: se refiere a
todo lo relacionado con la planificación, investigación, estudio e información
adicional. Es la etapa en la que el proyecto se justifica y se sustenta en
términos de viabilidad financiera, técnica y sostenibilidad. O dicho de otra
forma, se sientan las bases del mismo.
b) Licitación: aquí el
proyecto se ofrece a un contratista o institución. En caso de que sea propio,
simplemente se difunde entre los interesados.
c) Ejecución: la tercera
etapa es la ejecución de la obra en sí misma. Consiste en aplicar todo los
conceptos y herramientas recopilados en las fases anteriores en un contexto
específico. Recordemos que un proyecto de obra civil se debe, sobre todo, a una
necesidad que debe ser cubierta en un territorio, comunidad, región, zona o
país específico.
Etapas de un
proyecto de obra civil
Ahondemos un poco más en el asunto. Si bien
las tres etapas anteriores sirven como referencia, no alcanzan a reflejar la
complejidad que supone ejecutar un proyecto de obra civil. Ya lo hemos dicho
antes: ésta sólo es comparable con la de proyectos como los de orden
arquitectónico o de construcción.
· Identificación de la necesidad. Se identifica el motivo por el cual se apela a la construcción
de una obra de ingeniería civil. Para que así sea, la necesidad debe tener
impacto en su entorno y estar justificada.
· Localización. Puede sonar
obvio, pero en un proyecto de ingeniería civil el lugar exacto para la
ejecución de la obra es vital, pues de él dependerán costes, materiales,
logística y muchos otros elementos.
· Cálculo de inversiones. Teniendo en cuenta la necesidad y la localización, se lleva a
cabo un primer cálculo de la inversión del proyecto.
· Para reforzar lo anterior, la
dirección pide un presupuesto de
todo el proceso y, si es posible, de cada fase.
· Financiación. Con base en
estos cálculos, que han pasado de las estimaciones al plano de la ejecución, se
analizan las posibilidades de financiación para dicho proyecto, que pueden
variar en función de la naturaleza de éste. Los créditos, los préstamos y las
subvenciones son los más habituales.
· Estudios de impacto social/ambiental. Antes de mover la primera piedra, es preciso medir el impacto
que la obra tendrá en el entorno y en la sociedad en general. Recordemos que es
ésta la que demanda una solución a la necesidad identificada al inicio del
proceso y, por lo tanto, debe ser la primera en apreciar los beneficios
derivados de la obra.
· Documentos añadidos. Son los trámites o permisos que deben solicitarse antes de la
ejecución de la obra. A veces puede suceder que la autoridad de un país o
región solicite una revisión conjunta del plan del proyecto.
· Diseño. Cumplido todo
esto, el proyecto entra en su fase de diseño, donde se elaboran los bosquejos,
planos, diagramas y cálculos para visualizar la obra en sí misma. Es el pistoletazo
de salida para iniciar labores.
· Construcción de la obra. Por último, asignados los recursos y definidos los responsables
de cada tarea, la obra está lista para ser ejecutada.
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