Organización Científica del Trabajo
Se basa en la aplicación de métodos científicos de
orientación positivista y mecanicista al estudio de la relación entre el obrero
y las técnicas modernas de producción industrial, con el fin de maximizar la
eficiencia de la mano de obra, de las máquinas y herramientas, mediante la
división sistemática de las tareas.
La organización científica del trabajo aporta una visión
mecanicista del proceso productivo en la que la empresa es vista como una
máquina en la que el trabajo es una pieza ajustable más. Más aún el trabajador
es considerado por esta escuela como un ser egoísta y perturbador, que se mueve
únicamente por estímulos pecuniarios (salario), al que hay que vigilar y
controlar muy de cerca. La empresa es el patrón y las máquinas, el personal es
considerado como algo externo, que hay que soportar porque es necesario.
Según la escuela clásica existe una única forma
óptima de organizar el trabajo en la empresa que es única y universal y se basa
en los siguientes principios:
· Toma de decisiones de forma centralizada.
· Máxima división del trabajo y
especialización productiva.
· Jerarquía y liderazgo
autocrático.
· Comunicación que fluye
exclusivamente desde arriba hacia abajo (de jefes a empleados).
· Rígidos sistemas de supervisión y
control, poniendo siempre especial acento en el aspecto formal de la
organización.
Los postulados que aporta la escuela clásica de la
organización científica del trabajo suponen los primeros intentos de
estudiar la empresa como un sistema compuesto de diferentes partes
interrelacionadas. En concreto supone una visión muy mecanicista de este agente
económico y dentro de esta corriente destacan dos autores que desarrollan su
visión sobre la organización científica del trabajo: Frederick Winslow
Taylor (Taylorsimo) y Henry Fayol (Fayolismo), a los que les dedicamos
los siguientes párrafos.
Desde el principio se preocupó de la observación detallada
del trabajo. Se inquieta al comprobar lo mal que se trabaja en la empresa y
según él las causas son la pereza y la incompetencia de los obreros, y la
solución para mejorar es la división extrema del trabajo que realiza
cada obrero (especialización). Buscaba la aplicación de métodos científicos a
la organización del trabajo y decía "siempre existe un método mejor para
hacer cualquier cosa". Sus principios básicos son:
ü Establecer previsiones de
tiempos invertidos y niveles de producción.
ü Separación entre la programación del
trabajo y su ejecución, separación entre el trabajo y la dirección
("Al trabajador no se la paga para que piense sino para que
trabaje").
ü Organización funcional: cada
obrero recibe órdenes de tantos jefes especialistas como facetas tenga su
tarea.
Racionalización del
trabajo: obtener
la mayor eficacia posible, asignando a cada trabajador el trabajo para el que
mejor esté cualificado, disponiendo de la maquinaria adecuada, evitando
movimientos y consumo de tiempo innecesario, buscar el método más rápido para
hacer las tareas... En definitiva, lograr la máxima producción al mínimo coste.
Buscar un método de remuneración que premie los
resultados obtenidos, es decir, el esfuerzo.
Crear un mecanismo de control de trabajo, para lo
que necesita una medida exacta del mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario